3 Razones claves para comprender tus emociones

¿Cómo las emociones son parte de tu vida?

Las emociones no están ahí por casualidad; cumplen propósitos prácticos muy concretos que nos ayudan a navegar en este mundo.

1. La Función Adaptativa: El Sistema de Alerta

  • ¿Qué Hacen? Las emociones operan como un interruptor que prepara y moviliza al organismo para la respuesta inmediata involuntaria. Esta preparación no es aleatoria; se basa en la experiencia personal para anticipar las circunstancias y en una zona del cerebro llamado amígdala.
    • Ejemplo: El miedo no es solo una sensación; acelera tu pulso y te inunda de adrenalina, predisponiéndote a la huida o la defensa. La alegría, en cambio, señala un ambiente seguro y beneficioso, motivándote a la confianza y a mantenerte en ese lugar o situación.
  • En Resumen: Son esenciales para la supervivencia. Aparecen de manera rápida e instintiva ante cualquier desafío, funcionando como tu sistema de alerta y un indicador de seguridad que te enseña qué lugares, circunstancias y personas son fiables.

2. La Función Social: El Puente de la Conexión y la Empatía

  • ¿Qué Hacen? Las emociones son el lenguaje universal de la conexión humana. Sería imposible comunicarnos y coordinarnos si no pudiéramos expresar lo que sentimos o percibir el estado emocional de los demás.
    • Mecanismo: Gracias a las neuronas espejo y a la expresión facial y corporal, podemos «replicar» o resonar con lo que otros sienten (el fenómeno del contagio emocional). Además, las emociones tienen una localización corporal que nos da información clave (sentir el enojo en la mandíbula o el nerviosismo en el estómago).
  • En Resumen: Facilitan la interacción y la empatía. Al comunicar nuestros estados internos de forma no verbal, posibilitan la construcción de relaciones profundas y la comprensión mutua.

3. La Función Motivacional: El Motor que Dirige la Acción

  • ¿Qué Hacen? La emoción es el motor que energiza nuestros hábitos y conductas. Intentar cambiar un hábito solo con la voluntad, sin una convicción emocional fuerte, resulta agotador e ineficaz.
    • Energía y Persistencia: La emoción aporta la intensidad necesaria a la conducta. Si sientes una profunda pasión (emoción) por un proyecto, esto te provee de la energía para dedicarle horas y esfuerzo. La emoción, por lo tanto, fortalece tu conducta, ayudando a que esta se prolongue en el tiempo.
  • En Resumen: Las emociones son la fuerza impulsora para perseguir tus metas y darle dirección a tu vida. Al observarte con honestidad, te darás cuenta de que gran parte de tus decisiones son, en esencia, motivadas emocionalmente.

Emociones y Espiritualidad: La Disciplina del Corazón

Una vez que aceptamos que las emociones son necesarias, surge la pregunta crucial: ¿Cómo se relacionan con nuestra fe?

La Escritura establece la importancia del corazón como centro de la vida:

Proverbios 4:23: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque de él mana la vida.”

El corazón bíblico es la sede de la voluntad, los pensamientos y las emociones. Por ello, la gestión emocional es inherentemente una disciplina espiritual y piadosa, que genera cambios en nuestra vida. a continuación, se evidencia como las emociones y fe se entrelazan.

  • Conexión Profunda: Estar conscientes y ser honestos con lo que nos ocurre emocionalmente nos conecta, en primer lugar, con nosotros mismos y, por extensión a Dios.
  • El Peligro de la Hipocresía: Ignorar, minimizar o reprimir lo que sentimos no solo es psicológicamente dañino y tóxico, sino que puede ser un acto de hipocresía, cerrando la puerta a la obra de santificación del Espíritu Santo, pues estamos evitando la honestidad.
  • El Fin del Gozo: Nuestro fin principal es gozarnos en Dios y glorificarlo. Este gozo está intrínsecamente ligado a la paz y la verdad emocional. No podemos experimentar el gozo pleno si estamos desconectados o en guerra con nuestro propio mundo interior. La paz que sobrepasa todo entendimiento requiere que primero presentemos a Dios la realidad de nuestro corazón.

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