¿Por qué las emociones?

El Ecosistema de las Emociones

1. La Función de las Emociones

En la actualidad, la psicología y la teología coinciden en que no podemos asignar a las emociones un valor moral de ‘positivas’ o ‘negativas’. Ninguna emoción es intrínsecamente ‘buena’ o ‘mala’. Son, en esencia, mensajeros funcionales que reflejan el estado de nuestra alma y nos alertan sobre lo que ocurre en relación con nuestro entorno o situación. Históricamente, la tristeza, el enojo o el miedo fueron tachadas de ‘negativas’, mientras que la alegría era ‘positiva’. Sin embargo, hoy entendemos que todas ellas, incluso las más incómodas, cumplen un rol valioso. La verdadera carga moral no recae sobre el sentir, sino sobre nuestra respuesta conductual ante ese sentir.

2. La Claridad de la Biblia

A la luz de la fe, esta distinción se vuelve aún más clara: lo fundamental no es lo que sentimos, sino cómo respondemos. El Libro de los Salmos es el espejo perfecto de esta verdad. En él, encontramos oraciones y cánticos cargados de una emocionalidad cruda —alegrías, miedos, frustraciones, dudas y alabanzas— que jamás son condenadas como pecaminosas, sino una perspectiva santa de como ser puestas delante de Dios. El salmista, con el alma desnuda, entabla un diálogo honesto con Dios y consigo mismo, luchando por tratar de alinear su sentir con la verdad divina. La meta, por tanto, no es querer suprimir la emoción, sino validarla y que sea transformada por Cristo..

3. Llamado

Para poder sanar, reenfocar y retomar el camino con propósito, necesitamos un profundo entendimiento de nuestro funcionamiento interior: espiritual, emocional y físico. Es por eso que juntos comenzamos una travesía de autoconocimiento. Exploraremos qué son las emociones, cómo operan en nosotros y cómo la Biblia nos ofrece sabiduría, guía y consuelo para navegar los desafíos emocionales. Nuestro objetivo es vivir una vida de fe, esperanza y amor, permitiendo que el Espíritu Santo nos guíe plenamente en este proceso, que sin duda será desafiante, pero satisfactorio al final.

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